LAS ATALAYAS DEL BAJO NALÓN

LAS ATALAYAS DEL BAJO NALÓN

El río Nalón es el río más grande de Asturias y vertebra gran parte de la zona central del Principado, desde su nacimiento en Fuente La Nalona, en el límite con León, hasta su desembocadura unos 150 km después,  entre las localidades de San Esteban de Pravia (o de Bocamar) y San Juan de la Arena. 

Su curso recorre un territorio en el que quedan perfectamente reflejados algunos de los paisajes más característicos del Principado: 

En su nacimiento el Nalón recorre un precioso paisaje de montaña en el increíble Parque Natural de Redes. 

Aguas abajo, en la zona de Langreo, Laviana y San Martín del Rey Aurelio, el paisaje se transforma en un territorio industrial generado por una de las principales cuencas mineras carboníferas asturianas que localizó, en ambas márgenes del río, numerosas explotaciones que hoy forman un magnífico conjunto de Patrimonio Industrial. 

Y cada vez más cerca del mar, el Nalón discurre por un paisaje de huerta que se transforma en marinero en la comarca del Bajo Nalón, donde nos centramos en esta ocasión para, de la mano de varios de sus miradores, obtener algunas visiones diferentes de este gran río asturiano.

Mirador de Monteagudo 

Empezamos el recorrido en el mirador de Monteagudo muy cerca de Somao, en el concejo de Pravia. Desde esta preciosa aldea praviana con maravillosos ejemplos de arquitectura indiana, una pista que sale de la carretera As-244 que une Somao con Los Cabos, conduce directamente a este mirador. Desde la atalaya podemos contemplar el curso final del río con un  espectacular meandro antes de su desembocadura.  Además se pueden divisar los pequeños islotes que se encuentran en el curso del río: los islotes de Dosalín y Pedrelagón y la isla de Arcubín, más conocida ésta última como la “isla del Kiwi”, al estar completamente cubierta por una plantación de esta fruta y que incide en la tradición agraria de los terrenos ribereños del Nalón.

El Castillo

Superando el meandro hacia la desembocadura, nos topamos con otra actividad tradicional del Nalón, la pesca. A tal efecto y junto al puente de la carretera de la N-632 todavía perviven los tradicionales embarcaderos de madera para el amarre de las pequeñas embarcaciones destinadas a pesca de bajura y de angula, rudimentarios pero bellísimos pantalanes en lo que parece un equilibrio imposible, que permiten salvar las oscilaciones de la marea, en una zona en la que el Nalón ya se convierte en ría. 

Desde el guapísimo pueblín de pescadores El Castillo, en la margen derecha del río, dominando el Nalón, también se puede visitar esta parte del Bajo Nalón. En El Castillo, destaca la fortaleza de San Martín, de origen medieval pero con restos de un castro que se remonta a la Edad del Hierro (siglos VII-VI a.C), y un pequeño embarcadero desde donde antiguamente se realizaban las travesías para salvar el río.

Al pueblo El Castillo se llega desde la localidad de Soto del Barco, por la As-318 en dirección a San Juan de la Arena.

Mirador de Ranón 

Desde San Juan de la Arena por la As-318 se llega a la aldea de Ranón, y en un corto paseo desde el mismo Ranón o subiendo por un sendero desde el cementerio de San Juan de la Arena, se llega a un lugar llamado La Peña. Se trata de un mirador, donde además de las vistas de la desembocadura del Nalón y de San Juan de la Arena en primer término, y de San Esteban al otro lado del Nalón, puedes visitar un muy interesante conjunto de trincheras y casamatas de la Guerra Civil. 

De hecho el Nalón durante la Guerra Civil se constituyó en el frente entre republicanos y sublevados al inicio de la contienda: Las columnas gallegas de las fuerzas sublevadas, que habían partido a finales de julio de Galicia para ir progresando por la costa (y también por el interior) llegaron el 7 de se septiembre a la desembocadura del Nalón. Ocuparon San Esteban de Pravia y Muros de Nalón convirtiendo así al río en el frente, hasta que aguas arriba consiguieron cruzarlo y romper el cerco de Oviedo.

Desde el mirador nos podemos hacer a la idea de la tensión que supondría un frente de guerra tan cerca separado únicamente por el río. 

Mirador del Espíritu Santo 

Si a través de la N-632 cruzamos el Nalón para llegar a la ribera izquierda, nos podemos acercar a este mirador para ver la desembocadura desde este punto. La ermita que lo corona le da nombre al lugar, por ser el Espíritu Santo su advocación. Un mirador de Oscar, ya que alguna escena de la famosa película de Garci “Volver a Empezar” se rodó aquí. Desde el mirador se pueden divisar, además de los diques protectores de la entrada de la ría, las dos grandes playas de esta zona: La playa de los Quebrantos en primer término y el Playón de Bayas con la Isla La Deva (la más grande de Asturias) enfrente, conjunto declarado Monumento Natural. Este mirador es inicio o final de una bonita ruta, la Ruta de los Miradores, que nos lleva a la Playa del Aguilar.  

Mirador de San Esteban

Para terminar este recorrido por las atalayas del Bajo Nalón nos dirigimos a San Esteban, preciosa localidad ribereña del Concejo de Muros de Nalón con una importante tradición carbonera, ya que su puerto se convirtió en el punto de salida del carbón extraído en las cuencas mineras, de la mano de la inauguración del ferrocarril de la Sociedad General de Ferrocarriles Vasco Asturiana en 1904. Hoy, los restos de este pasado industrial, se han convertido en un espacio musealizado al aire libre, y desde uno de los cargaderos de carbón, a modo de mirador, echamos un último vistazo a este Nalón convertido aquí en ría.

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