Paseando por Cabo Busto

Una de las vistas más espectaculares que te puedes encontrar visitando Asturias es la que te ofrece su costa.

Los acantilados, que en ocasiones superan los 100 m de desnivel, las calas y arenales que se abren en la rasa litoral (plataforma plana en la costa formada por la erosión marina) son un balcón estupendo desde el que contemplar el paisaje.

Y sin duda, uno de estos lugares es Cabo Busto, en el concejo de Valdés, en el occidente asturiano.

Ya la carretera de llegada al cabo donde se encuentra el faro, nos permite entrar en contacto con esa rasa costera tan característica del paisaje litoral asturiano.  Así que transitaremos por un amplio espacio llano, hoy cubierto de praderías y de eucaliptales, donde hace cientos de miles de años, y aunque nos parezca mentira, se encontraba el nivel del mar, que hoy contemplamos unos ochenta metros más abajo.

Aunque en coche se puede acceder hasta el mismo cabo, para aquellos que lo prefieran, desde el propio pueblo de Busto, se puede realizar una ruta a pie de unos 7 kilómetros.

Desde el cabo, el paisaje es espectacular, ya que se puede observar una maravillosa vista de este Paisaje Protegido de la Costa Occidental, y disfrutar del vuelo de las aves marinas. Con suerte, un ojo entrenado y unos buenos prismáticos, incluso se puede avistar algún cetáceo.

Además del cabo merece la pena dar un paseo por el pueblo de Busto, con buenas muestras de arquitectura tradicional y con la presencia en su entorno de una de las explotaciones más grandes de Europa de camelias, que en invierno muestran todo el colorido de la flor de esta planta de origen asiático.

Si además culminamos el paseo con un riquísimo pastel de la inesperada Pastelería Cabo Busto, no podremos pedir nada más a esta jornada por el occidente asturiano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *